Patrioterismo. Iñaki Silveira Lorenzo.Si alguien ataca a un compatriota hay que defenderlo, eso es lo manifestado por los representantes del estado español en la ultima cumbre Iberoamericana. Aunque sea un rival. Y todo ello como consecuencia de las peculiares formas del presidente electo de Venezuela, cuando, entre otras cosas, llamó fascista a José María Aznar, a causa de las ya conocidas y extrañas gestiones del embajador del PP en Venezuela en el intento de golpe de estado para derrocar al presidente electo de aquel país, en la que supuestamente también se vieron implicados grupos financieros y económicos de España.
Pero las criticas del Rey y de la diplomacia española a las malas formas de Chavez no incluyeron una reflexión, ni una auto critica sobre el fondo de las cuestiones que denuncian no solo Chavez, si no la mayoría de los dirigentes de América Latina.
No mencionaron el fondo de la cuestión, el intervencionismo en las políticas domesticas de aquellos países, que Chavez con sus malas formas y el sandinista Ortega, presidente de Nicaragua, denunciaron con claridad, espetandoles a la cara que la época colonial había acabado, acusaciones que tan solo fue contestado, es decir no contestado apelando al patriotismo.
Del patriotismo se ha dicho que "es el refugio de bastantes canallas" y el refugio frente a ciertos tabúes; como a ocurrido en el intento de secuestro de los niños del Chad: "son unos canallas, pero son nuestros canallas"... Patriotismo o patrioterismo, da igual, miramos para otro lado y callamos.
Todos los grupos humanos reprimimos nuestros tabúes: hay cosas de las que no conviene no solo hablar sino tan siquiera ni pensar. Y lo peligroso de los líderes latino americanos elegidos democráticamente es que tienen por costumbre denunciar la explotación de los pobres por los ricos sin rodeos, sin tabúes, dejando sin palabras ni argumentos a los que, interesadamente, esquivan la verdad, amparándose en las malas formas del oponente y en un falso patriotismo, ignorando la realidad: que cada pueblo es libre para decidir su futuro y que la democracia es mentira si no alcanza a la decisión sobre sus propios medios de producción.
El socialismo, inédito aun, si ha de ser lo sera libre de cualquier patria o frontera.
Iñaki Silveira Lorenzo,
Ciutadella, 20 Noviembre 2007.
|