La UE, cada vez más consolidada internacionalmente como potencia mundial. La Unión Europea disfruta de una consideración internacional cada vez mayor como potencia mundial, y se espera que en el año 2020 sea un agente de peso en el escenario del mundo tras EE.UU., China y Rusia. Al mismo tiempo, los EE.UU. están perdiendo progresivamente su imagen como superpotencia, mientras que China y Rusia van ganando estatura considerablemente. Durante los años pasados se ha disparado en muchas partes del mundo la conciencia de los peligros provenientes de la destrucción del medio ambiente y el cambio climático. La protección del clima y la lucha contra la pobreza son vistas hoy como la tarea más importante de la política internacional. Estos son los resultados de una encuesta demoscópica realizada en todo el mundo por la Fundación Bertelsmann, de Alemania.
De la misma se desprende que la Unión Europea goza hoy ya de la consideración de potencia mundial, apareciendo en quinto lugar como promedio de las respuestas de todos los encuestados. Un panorama que, sin embargo, va a cambiar en el futuro a favor de la UE. A la pregunta de qué naciones y organizaciones asumirán en el año 2020 el estatus de potencia mundial, nombra a la UE uno de cada tres encuestados en todo el mundo. Los EE.UU., por el contrario, pierden su puesto de cabeza, hasta ahora incontestado. Mientras que hoy un promedio del 81% de la población continúa viendo a los EE.UU. como potencia mundial, solamente un 61% prevé que seguirá siendo así para el año 2020. En compensación, China, la India y, recientemente, también Rusia pueden ganar considerablemente en consideración. Como gran potencia del futuro, China, con el 57%, aparece nombrada casi con tanta frecuencia como EE.UU. En los puestos siguientes, las siguen a cierta distancia Rusia (37%), la UE (33%) y Japón (33%) y la India (29%).
En comparación con las Naciones Unidas, se atribuye a la UE un papel mucho más claro como potencia mundial. Y ello en todos los países de sondeo excepto en la India, donde las Naciones Unidas disfrutan de un lugar más relevante. En China en particular, la percepción de la UE como potencia mundial ha crecido decisivamente durante los dos últimos años con un incremento del 1 %.
A la pregunta de si el propio país debería colaborar más estrechamente con la UE, se manifiesta en promedio a favor una aplastante mayoría (74%) de los encuestados de todos los países. En China y Rusia, este deseo muestra una particular fuerza: un 98% y un 91% respectivamente desean en ellas una colaboración más intensa con la UE. En EE.UU. lo quiere el 78%, en Brasil el 70%, en la India el 68% y en Japón el 48%.
Algo que también ha cambiado en los últimos años es la percepción de los desafíos a los que se enfrenta el mundo, así como la de los objetivos en pro de los cuales deberían actuar las potencias mundiales. Así, en casi todos los países de sondeo se ha disparado la conciencia de las amenazas ecológicas, al tiempo que se relativizan otros peligros, tales como el terrorismo internacional. Frente al año 2005, la conciencia de la problemática medioambiental en todo el mundo se ha elevado en más del 10%. El porcentaje de quienes perciben como amenaza global el cambio climático y la destrucción del medio ambiente ha aumentado en todos los países de sondeo, y con particular fuerza en EE.UU. (+22%), en China (+17%) y en Japón (+16%). Según la encuesta, son un promedio del 54% de las personas de todo el mundo las que consideran la destrucción del medio ambiente como la amenaza más importante. Rusia, con un 31%, y la India, con el 28%, son los únicos países en que solo una minoría siente el problema como amenaza grave. Por su parte, la importancia otorgada al terrorismo internacional no es, en comparación, más elevada que hace dos años. Como otros desafíos de importancia aparecen la pobreza y la superpoblación, así como las guerras, el agotamiento de los recursos y los conflictos religiosos y el fundamentalismo.
La valoración de los peligros que representan una amenaza mundial oscila considerablemente de unos países a otros. De este modo, por ejemplo en la India las cuestiones a las que se dedica más atención son la pobreza y la superpoblación, en Rusia el peligro de guerras, en China la falta de materias primas y en Francia el fundamentalismo religioso.
En recapitulación, Josef Janning, Director del Campo Temático Entendimiento Internacional de la Fundación Bertelsmann, concluye: "Las expectativas de las personas en relación al futuro ejercen gran influencia sobre la política. En todas partes, las personas perciben que la actual posición de supremacía de los EE.UU. se tambalea y que, a la vez, China asciende. De cara al futuro orden mundial, sin embargo, no prevén ningún equilibrio armónico, como sería un mundo bajo la guía de las Naciones Unidas actuando como gobierno mundial. Las personas de casi todos los países apuestan más bien por los propios puntos fuertes dentro de la competencia mundial y desean para el propio país un papel más significativo en la tarea de asegurar paz y estabilidad. Si esta perspectiva y esta previsión se vuelven determinantes para la política en todo el mundo, la situación entraña el peligro de una carrera nacionalista entre las potencias mundiales actuales y las futuras, tal como la vivimos con consecuencias fatales en la Europa del siglo XX. En cualquier caso, parece que la amenaza ejercida por el cambio climático se está transformando en un nuevo aglutinante político para el orden internacional".
Para este estudio de la Fundación Bertelsmann alemana han sido encuestadas en todo el mundo por el instituto demoscópico Gallup International/TNS-EMNID 9.000 personas en EE.UU., Rusia, Brasil, China, India, Japón, Alemania, Francia y Gran Bretaña. Como comparación se ha empleado un estudio semejante de la Fundación Bertelsmann datado en el año 2005. Los resultados de la encuesta sobre el poder mundial han sido sometidos a debate en el segundo encuentro del Global Policy Councils de la Fundación Bertelsmann en Berlín. Se trata de una comisión que reúne a expertos de alta categoría procedentes de diferentes partes del mundo y con diversas trayectorias personales, con el objeto de analizar los desafíos y oportunidades de la dinámica de la globalización y mantener bajo observación el ascenso de nuevos poderes y el surgimiento de nuevas amenazas para la seguridad.
Acerca de la Fundación Bertelsmann:
La Fundación Bertelsmann es una fundación alemana de utilidad pública que, actuando como think tank y como instancia de deliberación política, se compromete en favor de soluciones innovadoras y humanas a los desafíos existentes en un mundo globalizado. Al respecto, dedica sus esfuerzos, entre otras, a la cuestión del entendimiento internacional. Fundada en 1977 por el empresario alemán Reinhard Mohn, posee, en su calidad de organización de utilidad pública, la titularidad de la cuota mayoritaria de capital de la empresa internacional de medios de comunicación Bertelsmann AG. En los proyectos que desarrolla, la Fundación Bertelsmann actúa con independencia frente a la empresa y con neutralidad respecto a la política de partidos.
Fuente: Fundación Bertelsmann. ( enlace)
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