Aumentan significativamente las patologías de ATM a consequencia del estrés. Los trastornos en la Articulación Témporo Mandibular (ATM ) son cada vez más frecuentes por el frenético ritmo de vida actual.
Ulceras estomacales, presión alta, alopecia... son algunas de las dolencias que, desde hace años, se vinculan con el estrés. Sin embargo, hasta hace poco, no se ha reconocido la relación entre el estrés y el Síndrome de la Articulación Témporo Mandibular, que consiste en acumular toda esta tensión en los músculos que se encargan del movimiento de la mandíbula. Los doctores Alberto Canábez y Pablo Rial, expertos en esta patología, nos explican las causas y consecuencias de lo que es un problema para más personas, cada día.
El auge de esta nueva patología, cuyo el origen muchas veces es difícil de detectar, empieza a ser tema de debate de algunos foros de internet, dónde los usuarios comparten los síntomas que sufren en un intento desesperado de buscar remedio. Según el Dr. Canábez, "cada vez son más los pacientes que acuden a nuestra clínica tras haber pedido ayuda en la red".
Los doctores Canábez y Rial, son de los pocos odontólogos españoles especializados en el diagnóstico y tratamiento del ATM y, que por tanto, pueden ofrecen un tratamiento global y completo de la dolencia, en ocasiones el paciente tiene que recurrir a otros especialistas, fisioterapeutas, neurólogos o otorrinolaringólogos entre otros.
Síntomas de alerta.
La alerta más común del ATM es un dolor adormecedor, muy intenso dentro y alrededor de la oreja. Esta molestia suele extenderse hacia un lado de la cabeza concretamente en la zona temporal- en la nuca, o en el cuello, y puede empeorar al masticar, bostezar o incluso, al hablar demasiado. Algunos pacientes también experimentan sonidos articulares o chasquido. Otros sufren bloqueos (limitación de la apertura bucal, de manera aguda o crónica), o luxaciones (imposibilidad de cerrar la boca).
La sintomatología, en ciertos casos, también se acompaña de una mala oclusión, mordidas descentradas y de un desgaste dental mayor. Según el Dr. Canábez, muchos de estos síntomas "se deben a la desmesurada presión que sufren las estructuras alrededor de la articulación. Estas estructuras abarcan los músculos de la mandíbula, la cara y el cuello, los dientes, el disco cartilaginoso en la articulación y los ligamentos, vasos sanguíneos y nervios cercanos. Es en toda zona concreta donde el paciente tiende a acumular todo su tensión".
El perfil del paciente.
Un alto porcentaje de individuos que padece las consecuencias de algún tipo de patología a nivel de la ATM se caracterizan por sobrellevar situaciones de estrés. El Dr. Rial lo argumenta con las siguientes palabras "cuándo no canalizamos correctamente las emociones, tendemos a desarrollar tensiones internas, principalmente en los músculos masticadores. Para aliviar dicha tensión, apretamos y rechinamos los dientes, hábito que resulta gravemente perjudicial para el movimiento y la salud de nuestra mandíbula".
Afecta más a las mujeres que a los hombres.
Que las disfunciones del ATM sean más frecuentes en mujeres, no sorprende a los doctores Canábez y Rial que creen que "esto puede estar relacionado, en parte, con el incremento de roles de la mujer en la sociedad, tanto en el plano profesional como a nivel personal". Y aunque puede presentarse en cualquier edad, la mayoría de sus pacientes se encuentran entre los veinte y cuarenta años.
Causas, incidencia y factores de riesgo.
Además del estrés diario, una mala postura también puede llevar a algunas personas, a apretar los dientes, especialmente los posteriores, durante las 24 horas del día. Al mantener la cabeza hacia delante - mientras trabajan en el ordenador, conducen o miran el televisor - tienden a tensionar demasiado los músculos de la cara y el cuello. Las más nerviosas, pueden incluso llegar a rechinar los dientes mientras realizan alguna de estas actividades. De forma totalmente involuntaria, desliza sus dientes uno sobre otro, generalmente en movimientos hacia los lados o de atrás hacia delante.
Otros factores que podrían empeorar los síntomas de la ATM son la incapacidad para relajarse, una dieta deficiente y la falta de sueño.
Un tratamiento con resultados muy satisfactorios.
El único modo de conseguir una posición funcional estable y una oclusión ideal es colocando una férula de reposicionamiento mandibular. La más común, nos explica el Dr. Canábez, "es la férula de reposicionamiento mandibular" que se usa en los desplazamientos de disco para reducir el chasquido articular que ocurre durante la apertura y cierre mandibular. Su función es centrar la mandíbula inferior permitiendo que los ligamentos y la musculatura recuperen su tensión normal. También proporciona una superficie de oclusión plana sobre los dientes para permitir la protección pasiva de la mandíbula y la reducción de malos hábitos orales".
La férula, utilizada durante el tratamiento de la disfunción de la ATM, requiere de un uso continuado y de ejercicio terapéutico de apoyo. Si estos dos parámetros se realizan correctamente, al cabo de 4 meses, aproximadamente, se puede retirar el dispositivo.
El precio del tratamiento es de unos 1000 euros e incluye todas las visitas y controles, que durante un período de 6 meses, se deben realizar.
Más vale prevenir...
"Aunque, lamentablemente, el síndrome del ATM no puede ser predecible, a pesar de su vasta investigación" comenta el Dr. Rial, sí que existen algunas medidas que pueden prevenir tales problemas como:
1. Mantener una buena postura. Recomienda hacer pausas con frecuencia para cambiar de posición, descansar las manos y los brazos y aliviar los músculos.
2. Practicar técnicas de relajación para reducir el estrés general y la tensión muscular como el yoga o la meditación.
3. Evitar morder objetos duros lápices, uñas, etc.- o masticar alimentos que requieran de gran esfuerzo para su trituración como son los chicles, la carne o los bocadillos.
4. Dormir bien, y en lo posible, boca arriba.
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