Un empresario de Ciutadella denuncia una represalia personal por parte de Llorenç Casasnovas. El empresario ciudadelano Joan Pons Anglada denunciaba lo que considera una represalia personal de Llorenç Casasnovas, Concejal de Urbanismo y socio del Gobierno del Partido Popular en Ciutadella.
El día después de haber criticado a Llorenç Casasnovas por su amenaza de cierre de la Consellería de Agricultura, un inspector del Ayuntamiento enviado por el Concejal se presentaba en su empresa para que le entregase toda la documentación relativa a la fábrica de yogures "Natume" que es de su propiedad.
Pons Anglada telefoneó al Alcalde para denunciar lo que consideraba una represalia impropia de un país democrático. Llorenç Brondo, según explicaba el empresario, le pidió disculpas y a la vez le dijo que no tenía medios de parar a Llorenç Casasnovas porque entre otras cosas, necesitaba su voto para poder gobernar.
Joan Pons Anglada decía que consideraba esta actuación un abuso de poder y una forma de hacer política, basada en la persecución y en las represalias personales.
Según Pons Anglada comportamientos como el de Llorenç Casasnovas son más propios de un dictador.
Toda la Oposición de Ciutadella reclamaba al Partido Popular que rompiese su pacto de gobierno con Casasnovas, de quien afirman tiene un comportamiento impropio de una persona que ostenta un cargo público.
Bosco Gomila, del PSM, era más contundente y comparaba la Ciutadella gestionada por Llorenç Brondo, con el Chicago de los Años 30, donde mandaban las mafias.
Según Bosco Gomila, el Partido Popular hace el ridículo al mantener el pacto de gobierno con este Concejal.
Por su parte el 1 de febrero el empresario Joan Pons Anglada respondía a los insultos proferidos contra su persona a través del Diario Ultima Hora Menorca, por el Concejal adjunto de Urbanismo del Ayuntamiento de Ciutadella, Llorenç Casasnovas.
Después de pedirle al Alcalde Llorenç Brondo, que no mintiese, le pedía energía suficiente como para acabar con los abusos de poder de sus Concejales. Pons Anglada afirmaba que no entraría en el terreno del insulto utilizado por Llorenç Casasnovas. El socio de gobierno del Partido Popular había calificado a este empresario de "viejo caduco con depresión sexual".
Aseguraba que el lenguaje de Llorenç Casasnovas era propio de personas ignorantes, sin cultura ni principios, incapaces de esgrimir argumentos para resolver sus diferencias.
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