El arte de comprender el arte. Jordi Pausas.Magnífico y brillante, además de inteligente e intelectualmente responsable,son los calificativos que merecen el artículo de Javier Marias titulado "La idiotez de no saber por qué". Nos dice lo que sigue: "Cuando visito un museo, mi paso se acelera al llegar a las salas de lo que se suele llamar "arte contemporáneo", es decir, a grandes rasgos, el producido entre 1965 y la actualidad (...) He visto suficiente arte a lo largo de mi vida como para crearme ahora inseguridades" ("El País Semanal", 8-2-09).
El proceder del articulista es muy parecido al de otras muchas personas que aprecian en gran medida el arte, pero que no acaban de comulgar con los preceptos establecidos en tales museos, que viven en la mística de presentarnos la abstracción, o sea, cosas más o menos afines a las artes decorativas, pero desligadas de lo que en Occidente se entiende como arte pictórico. Es una obviedad que el mundo gracoromano al que pertenecemos siempre ha ido de la mano del arte figurativo, y aún hoy, aunque no lo parezca, las artes figurativas se siguen desarrollando en concordáncia con el espíritu del momento que nos toca vivir. Es una obviedad que el arte pictórico actual -o sea, el arte figurativo- es tan "contemporáneo" como lo es el arte decorativo o el cine y el teatro. El embrollo nace de que nos presentan las artes decorativas -para las cuales existen museos idóneos-, como si de arte pictórico se tratara. Es una confusión lamentable, rallana en el infantilismo, ya que es una realidad la existéncia del arte pictórico propiamente dicho en nuestro período histórico, el cual se sigue excluyendo y despreciando con el ditirambo de que "está superado" y por lo tanto no se ha de considerar como "arte contemporáneo". Hasta cuando prevalecerá tal absurdo, imprópio de una sociedad madura, libre y democrática?. Mientras tanto, el equívoco continúa con el beneplacito tácito y económico de las instituciones culturales.....
Jordi Pausas,
París, 8 Febrero 2009.
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