El arte de llamar la atención. Jordi Pausas.Resulta que el "graffitero" Cartrain robó de la Tate Britain, una caja de lápices de colores -vulgar y corriente- perteneciente a una obra firmada por su colega Damian Hirst, -conocido por su calavera de brillantes-. (EL PAÍS, 5 de Septiembre) Ambos son renombrados y celebrados "artistas contemporáneos"que logran de esta manera que los medios de comunicación difundan sus "geniales ocurrencias". La notícia debiera hacernos relexionar sobre la puerilidad del pomposamente llamado "arte contemporáneo" que prescinde olímpicamente del arte del dibujo, la anatomía, la perspectiva y la teoría del color.La decadéncia es evidente, y si éste es el camino del arte occidental, ya me dirán donde iremos a parar .....
Jordi Pausas, París.
|