El Sporting dilapida su primer cartucho salvador ante el Alcoyano (3-4).

El Sporting Mahonés dejó pasar una gran ocasión para atar la permanencia después de dominar por 3-1 y encajar tres goles en seis minutos. La autoexpulsión de Libo, propició la debacle.
Lo tuvo en sus manos y lo tiró de forma incomprensible. El Sporting ganaba por 3-1 al Alcoyano, lo tenía herido de muerte, pero erróneas decisiones tomadas, le dieron vida al equipo de Paco López, que lo aprovechó para llevarse tres puntos que le mantienen en los puestos de play off. Con todo, los menorquines siguen dependiendo de ellos mismos y siguen a un solo punto de la salvación.
Los alicantinos salieron a por el partido pero se encontraron con el primer revés a los 8 minutos con un penalty -imagen- que transformó Guillem. Choque de cara para los de Joan Esteva que veían como el rival igualaba al filo del descanso gracias a Víctor Curto.
En la segunda mitad, el Sporting capeó los cinco minutos iniciales levantinos, cabalgó a lomos de Ismael y Guillem, que golpeó por dos veces en cinco minutos para firmar un hat trick. El Sporting ejercía de dominador y la permanencia estaba en el bolsillo hasta que Libo se autoexpulsó por soltar el brazo a Víctor Curto.
El Alcoyano se fue arriba a la desesperada, el Sporting ya no dispuso del balón y a poco para el final comenzó a mascarse la debacle. Fernando Martín redujo distancias en un error defensivo, Diego Jiménez igualó tras fallar el meta Eloy y poco después, golazo de Víctor Curto a la escuadra.
Remontada del Deportivo en apenas seis minutos que ni ellos mismos se creyeron. Al Sporting le pesó el quedarse con diez, no logró conservar la renta y el cambio introducido -un delantero por otro- cuando aún se ganaba 3-2, no fue el más indicado.