La universidad de las Islas Baleares, primera en España en adaptar la selectividad para alumnos con dificultades de aprendizaje

El presidente de Disfam, Iñaki Muñoz, ha visitado las aulas acondicionadas para realizar las pruebas de acceso a la Universidad. De esta manera ha podido comprobar de primera mano como los alumnos con dificultades específicas de aprendizaje han podido estar en igualdad de condiciones que los 3.200 compañeros aproximados que también se han presentado a la Selectividad. En esta que ya es la tercera edición adaptada se han presentado un total de 22 alumnos, 13 de ellos con Dislexia y 9 con TDAH.
Medidas aprobadas por la universidad en relación con este alumnado:
- Más tiempo, sin determinar, para la realización de cada examen.
- Poder utilizar medios técnicos como el ordenador, lo que implica que el alumnado debe ser competente en el uso del teclado (debe tener cierta velocidad de escritura); este medio permite que el estudiante no esté pendiente de la ortografía ni de la grafía.
- Animar al estudiante a que pregunte si tiene dudas ortográficas.
- Poder hacer uso, en su caso, de material convencional como diccionarios.
- La posibilidad de que otra persona pueda leer un texto o una pregunta en voz alta al estudiante facilitando la comprensión. He tenido alumnos de acceso que esto les ha ido muy bien.
- Ante un texto, permitir que el estudiante lo lea en voz alta, si esta opción la ayuda a la comprensión.
- Confirmar que el estudiante ha entendido un texto o las preguntas que se formulan examen.
- A las preguntas de examen que contienen diferentes cuestiones subdividirse las que estén claramente diferenciadas, o bien, clarificar al alumno cada una de las cuestiones que se plantean.
- A los exámenes de idioma extranjero comprobar que el estudiante ha entendido el texto formulando preguntas, asimismo, indicar al alumno que vaya leyendo frase última frase y que pueda expresar oralmente que ha entendido del texto ayudando a su comprensión .
- A los exámenes de ciencias (matemáticas, química, física, etc.), Una vez que el alumno ha finalizado el ejercicio, leerle sus respuestas en voz alta para que pueda comprobar si ha cometido algún error en los números o en las fórmulas.
- Explicar al alumno el significado de términos que no ha entendido.
- Permitir que el alumno solicite que se le lea una pregunta de examen en voz alta.
- Al final de un examen revisarlo para comprobar que si el alumno ha dejado una pregunta en blanco no es porque no conozca su respuesta sino porque se ha olvidado de responderla.
- No permitir que el alumno abandone un examen a medias en situaciones en que un exceso de tensión bloquea su pensamiento y su estado emocional, se trata de alentar al estudiante para que continúe.
- Es muy importante dar seguridad al alumno, ayudándole a respirar profundamente el momento de inicio de un examen, recordándole que sus dificultades no tienen por qué ser un obstáculo para superar las pruebas, respondiendo a sus dudas, permitiendo un breve descanso en un momento de tensión y entre exámenes, intentando darle mensajes positivos de que puede hacerlo, etc.
- El profesorado corrector debería valorar el contenido y no tanto la forma ni la estructura.