Inseguridad jurídica en Menorca. Guillermo Alonso de Armiño y Erce.Cuando un empresario acude a la justicia para que sea ésta quien dirima un asunto que las partes implicadas no son capaces de resolver, la sociedad entera mejora: la justicia funciona.
Sin seguridad jurídica no hay inversión extranjera, ni iniciativa empresarial, ni jóvenes emprendedores dispuestos a afrontar el reto de trabajar e invertir en Menorca.
¿Y porqué digo todo esto tan obvio? Porque todavía nadie ha valorado justamente el secuestro a la la seguridad jurídica empresarial que ha cometido el CIME (Consell Insular de Menorca). De todos es sabido que esta primavera el CIME ha ninguneado al Tribunal Superior de Justicia cuando ha llamado a declarar a la Consellera de Medi Ambient para tomarle declaración en la vista por el derribo de la piscina del Binibeca Club. El CIME ha presionado al Ayuntamiento de Sant LLuis para que este retire la demanda de justicia del citado Club. En este lamentable caso hemos visto cómo el derecho a apelar a la Justicia se ha visto anulado por nuestras instituciones públicas. ¿qué empresario querrá enterrar su sueño en Menorca?
Un secuestro jurídico así no puede pasar desapercibido, y sin embargo no ha habido ningún político que haya dado un paso al frente denunciando este secuestro. Actitud que ya no sorprende, pues como sabemos, la falta de democracia interna en los partidos convierte al político en engranaje del partido, a las órdenes de su amo, no en representante de los ciudadanos.
Los medios de comunicación se limitan a reproducir los comunicados de prensa de los partidos. Los ciudadanos, anestesiados y pendientes de llegar a final de mes, no llegamos a comprender la brutalidad de lo que está pasando. ¿Y los intelectuales, dónde están? Puede que cuidando de sus subvenciones o puestos de confianza al servicio de la maquinaria de estos mismos Partidos.
Sin embargo la realidad continúa siendo tozuda. La inseguridad jurídica ataca a los empresarios, el despotismo político campa a sus anchas, los intelectuales de estómagos agradecidos callan y los ciudadanos anestesiados no conseguimos despertar. Que país y que momento éste, en el que se hace necesario señalar lo obvio.
Esta primavera, cuando vayas a votar, recuerda: hay un nuevo partido, Ciudadanos en Blanco, el de la silla vacia. Mientras no haya seguridad jurídica, ni libertad interna en los partidos para que los mejores representantes salgan adelante, quitales las sillas. Visita www.ciudadanosenblanco.com.
Guillermo Alonso de Armiño y Erce, Ciudadano en Blanco.
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