Gornés: "La rectificación de la torre de vigilancia de la cárcel confirma la tesis del PP sobre su impacto visual"

Partido Popular de Menorca. La decisión del Gobierno central de reducir el volumen de la torre de vigilancia de la prisión de Menorca confirma la tesis del Partido Popular sobre el gran impacto visual que tiene esta infraestructura, que se está construyendo junto a una de las carreteras más transitadas de la Isla. Así lo asegura el presidente de la Junta Local del Partido Popular de Mahón, Simón Gornés.
Este fin de semana ha transcendido públicamente que este cambio en el diseño de la torre obligará a retrasar el final de las obras hasta finales de año.
"Es evidente que su ubicación junto a una zona educativa, en la que también se encuentra el cuartel de la Guardia Civil, el Hipódromo, el Aeroclub, la pista del Menorca Básquet y el próximo complejo deportivo que el Ayuntamiento de Mahón dice que hará en esta zona, no es la mejor", afirma Gornés.
Otro de los aspectos del diseño de esta infraestructura que genera polémica entre la sociedad y de la que se ha hecho eco el Partido Popular es la orientación de las ventanas hacia la carretera. Desde la futura zona deportiva, y concretamente desde el actual campo del Sporting Mahonés, se ven perfectamente las celdas y todo el contorno de la cárcel.
"Es inconcebible que una Isla que dice buscar un turismo de calidad aspirando a ser Patrimonio de la Humanidad, permita la construcción de una cárcel en un enclave tan estratégico como éste", asegura el presidente de los populares de Mahón.
Gornés recuerda como el PSOE –partido que gobierna en el Ayuntamiento de Mahón desde hace dos décadas, once años en el Consell y seis más en la administración central- cambió de opinión y lo que se vendió en su día como un de reinserción social con capacidad para 60 personas se ha convertido en una cárcel con todas las letras capaz de albergar a un mínimo de 246 plazas oficiales.
Tampoco han batallado las autoridades locales e insulares una compensación económica por el hecho de albergar una infraestructura de este tipo en una isla con las dimensiones de Menorca, tal y como sí que se ha hecho en otras zonas de España.
"En esta Isla en la que se hace debates de todo tipo nos extraña ver como se ha hurtado a la sociedad pública uno tan importante como es primero el de si queremos o no una cárcel y, en caso afirmativo, donde ubicarla", concluye Gornés.