A su manera. José María Hercilla Trilla.(Recordando a Frank Sinatra y sus canciones)
Polidoro, mi amigo Polidoro,
a quien usted conoce por servirme
de percha en la que cuelgo con frecuencia
las frases desnortadas que pronuncio
-para así compartir su "fechoría"-,
hablando del estilo y de las formas
que deben observarse en la escritura,
amable y sentencioso me decía
algo así parecido a lo que sigue:
"Si escribes para ti, entonces libre
serás para escribir lo que te plazca,
libre para volcar en tus escritos
aquellos sentimientos que -nacidos
en lo hondo del pecho- no requieran
el control minucioso de la mente,
especie de aduana que limita
al autor y coarta sus ideas.
Si escribes para ti no necesitas
de visado ninguno precautorio
que venga a depurar el contenido
de aquello que te bulle, allá muy dentro,
e incluso que te fije ciertas normas
acerca del estilo y las medidas
que debes observar en tus escritos.
Si escribes para ti, afortunado
mortal que no caminas tras la fama,
que no buscas el público consenso,
ni corres persiguiendo premio alguno,
que sabes prescindir de los aplausos,
que jamás escribiste por dinero
ni tampoco sumiso a algún Partido
que te diera su apoyo en justo pago
por prestarte a cantar sus excelencias,
entonces eres libre, felizmente.
Si escribes para ti, para ti solo
viviendo con arreglo a tus ideas
en una independencia inatacable,
sin esperar del mundo cosa alguna
que no sea el respeto irrenunciable
al que todo mortal tiene derecho,
entonces te confieso que mereces
no sólo mis aplausos más sinceros
por ser dueño absoluto de tu pluma,
sino que -a más de eso- siento envidia
y prometo, en lo que pueda, secundarte".
Eres un buen amigo, Polidoro,
y agradezco aquello que me dices,
así como tu ayuda y tus consejos,
casi siempre sensatos y acertados,
mas respecto a creer que yo soy libre,
en eso te equivocas totalmente.
Nadie hay en el mundo que lo sea;
unos más, otros menos, prisioneros
somos todos del mundo en que vivimos,
y aunque nada esperemos, es lo cierto
que sólo con la muerte somos libres.
Así pues, Polidoro, no me aplaudas,
no me envidies tampoco, ni me imites;
bríndame tu amistad, como hasta ahora,
y deja al mundo ir, "a su manera".
José María Hercilla Trilla,
El Barco de Ávila, 2 Septiembre 2006.
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