159 personas han sido atendidas este año por picaduras de medusas en las playas de Mahón. Esto supone un descenso considerable respecto al año pasado, en que fueron 220 las personas atendidas. La Cruz Roja, que es la concesionaria del Servicio de Socorrismo y vigilancia de Es Grau y Sa Mesquida, lo atribuía a la campaña de información que se ha llevado a cabo este año.
En el mismo sentido se pronunciaban la Teniente de Alcalde y Responsable de Servicios Generales, Margarita Mercadal y el Coordinador de Cruz Roja en Mahón, Oswaldo Corretja.
Si el número de las personas atendidas por medusas ha disminuido este año, no se puede decir lo mismo de las atendidas por picaduras de insectos y de las heridas. 53 de las primeras y 74 de las segundas. En cuanto al número de visitantes, Es Grau ha registrado 9.318 desde junio hasta final de agosto y Sa Mesquida, 4.381. Los que se bañaron en las aguas de Mahón lo hicieron a una temperatura máxima en el ambiente de 37 grados centígrados el 27 de julio y de 30 grados centígrados en el agua.
El coste para el Ayuntamiento por el Servicio de Socorrismo de playas es de 36.500,00 euros.
El Consistorio mahonés suministra la caseta prefabricada y Cruz Roja aporta el personal, vehículos y material. Los socorristas vigilan las playas desde las 10,00 horas hasta las 19,00 horas, cada día de la semana.
Lo que no pasa desapercibido a los socorristas y tampoco a los usuarios de la playa es la presencia de perros.
Las Ordenanzas municipales prohíben la presencia de perros entre las 10 y las 20 horas en las playas y por lo que explica la Teniente de Alcalde, Margarita Mercadal, el refuerzo de la plantilla de la Policía Local hace que hayan podido destinarse más efectivos a los barrios. Con esta intensificación de la vigilancia se ha disminuido, con respecto al año pasado, la presencia de perros en las playas.
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