El nuevo hospital Mateu Orfila funcionará a pleno rendimiento a partir de finales de marzo. Durante un fin de semana de marzo se trasladará el grueso de equipamientos, enfermos y personal; todo un despliegue que requiere de una planificación al milímetro que comenzará a hacerse tres semanas antes.
Lo primero que se trasladará será el departamento administrativo y económico. A continuación, las áreas de radiología, laboratorio y anatomía patológica; los equipamientos requerirán de una mudanza mínima porque prácticamente se estrenará todo. En cuanto a los enfermos, se trasladarán un sábado de marzo entre las 8,00 horas y las 22,00 horas mediante una UVI móvil y unas 4 ó 5 ambulancias. Es posible que mientras dure este cambio tenga que cerrarse la Vía Ronda; por este motivo se ha organizado para no hacerlo coincidir con ningún partido de baloncesto. Claudio Triay es el Gerente del Hospital.
Para hacer efectivo el traslado, se suspenderán durante tres o cuatro días las consultas para evitar derivaciones de ingreso.
También se suspenderán las intervenciones quirúrgicas, excepto los tratamientos oncológicos. Para minimizar los efectos de esta suspensión, se ha diseñado un plan para recuperar la actividad en el período de tres o cuatro semanas.
Poner en funcionamiento el nuevo hospital supondrá el rediseño y la mejora de las diferentes áreas del Hospital, desde la lavandería a la farmacia, pasando por alimentación o laboratorio.
Actualmente en el Hospital Verge del Toro, hay 119 camas; en el Mateu Orfila habrá 142. También supondrá el incremento de la plantilla, a pesar de que desde el IB Salut aún no han determinado en qué proporción.
El nuevo hospital será, con el de Inca, el más avanzado de Baleares. El 90% de las obras del Hospital estarán terminadas a final de octubre.
De 10.000 m2 que ocupa el Hospital Verge del Toro se pasará a una superficie sanitaria de 28.000 m2. Por cierto, Claudio Triay volvía a manifestar su voluntad de que el actual hospital se convierta en el futuro centro sociosanitario de la Isla.
|