Caja Mediterráneo presenta Pro Mujer, su nuevo Programa de Igualdad.

Pro Mujer, el nuevo Programa de Igualdad de Caja Mediterráneo, plantea la diferencia entre sexos desde una doble perspectiva: lograr la igualdad y prevenir la violencia contra la mujer. El programa, presentado hoy analiza el origen de los malos tratos contra la mujer y nace para convertirse en un proyecto a largo plazo.
El objetivo de Pro Mujer es influir sobre comportamientos instalados en la sociedad que generan violencia sexista. Pro Mujer se sustenta sobre la base del conocimiento y la información, como herramientas para prevenir la violencia contra la mujer y para favorecer su autonomía.
En total, se realizarán 230 actividades en la Región de Murcia y la Comunidad Valenciana hasta diciembre: 125 talleres dirigidos a adolescentes; 75 talleres para mujeres, y 30 jornadas para profesionales del ámbito de la educación. A partir de 2008, Obras Sociales CAM extenderá el programa a otras comunidades.
Uno de los pilares del proyecto es la Guía Informativa sobre violencia de género, "Conocer para cambiar la mirada". El objetivo de este manual es sensibilizar sobre el problema tanto a la población general, como a grupos específicos de mujeres, menores o profesionales. El documento analiza conceptos y factores asociados a la violencia de forma práctica para que sea fácil identificar los indicadores de riesgo y así poder detectar las formas de abuso sobre la mujer.
Avalado por el Instituto de la Mujer -que depende el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales-, Pro Mujer engloba actividades como el Taller dirigido a Mujeres (para concienciar sobre el maltrato); el Taller de Igualdad (dirigido a alumnos de Secundaria, con el fin de prevenir actitudes sexistas); Seminarios dirigidos a agentes sociales (para proporcionarles herramientas que permitan detectar los casos de violencia) y el Trabajo en red y encuentros de mujeres (para que intercambien sus experiencias).
Las actuaciones van más allá de las que tienen como fin luchar contra el maltrato. También hay programas en centros penitenciarios de Alicante, Murcia y Valencia; programas de microcréditos y fondos rotatorios; programas de atención a mujeres que ejercen la prostitución, y atención a la realidad de las mujeres que trabajan en el servicio doméstico. Además, sigue en marcha CAM Romí, de atención, formación e inserción laboral del colectivo de mujeres gitanas.