África en el corazón. Este es el título del cuadro pintado por el aficionado pintor Lluís Hernández, afincado en Barcelona pero con el alma y el espíritu d'Es Castell, de donde procede su familia. El cuadro se lo inspiró la portada de una revista de socios de UNICEF y ahora lo expone junto al resto de su obra, en la sala de exposiciones de La Caixa d'Es Castell, hasta el próximo día 18 de agosto. Su compromiso con UNICEF abarca una larga trayectoria, como socio desde hace varias décadas y ahora donando la recaudación de la venta de este cuadro a UNICEF.
África: Un continente olvidado
La pobreza, los desastres naturales, los conflictos armados, la falta de acceso a la educación, la especial incidencia de la pandemia del Sida, están haciendo de África el continente más castigado del mundo, provocando crisis humanitarias y situaciones de emergencia que precisan de la respuesta inmediata de toda la comunidad internacional.
De todos los niños huérfanos a causa del Sida, 12 millones (más del 80%) viven en África subsahariana. La pandemia ha hecho retroceder los avances en la supervivencia infantil que se habían logrado y ha reducido de manera impresionante la esperanza de vida, especialmente en África meridional.
El VIH es particularmente agresivo con los niños y niñas. Sin tratamiento y seguimiento médico el Sida les deja sin defensas, lo que supone que aumenten las posibilidades de contraer infecciones y otras enfermedades. Un diagnóstico a tiempo y medicamentos de calidad podrían marcar la diferencia.
Entre las actividades de ayuda humanitaria y reconstrucción se incluye el proporcionar suministros básicos de supervivencia así como la capacitación en educación, protección de la infancia, salud y nutrición. Con estos recursos UNICEF puede mantener su esfuerzo para mejorar el acceso a la educación, suministrando kits de "la escuela en una maleta", tratando a niños que sufren malnutrición severa y moderada; construyendo instalaciones para el suministro de agua potable y saneamiento; protegiendo a decenas de millones de niños de sarampión y paludismo; y apoyando la desmovilización y reinserción de los niños soldado, entre otros programas esenciales.
La visión del autor
"Ya no recuerdo cuando la ví por primera vez. Estaba escondida entre la menguante correspondencia que recibo cada día. Pero estaba allí, con sus grandes ojos mirando hacia arriba; con sus manos cruzadas, los dedos doblados, símbolo de la fuerza y elasticidad africanas.
Me emocioné y supe que la tenía que pintar.
Era una niña como tantas otras que miran con esperanza el futuro de África. Un mañana que sólo nosotros, los que ya estamos en él, podemos hacer posible con nuestra solidaridad.
Estaba en la portada de una revista de UNICEF y supe que la tenía que pintar". (Lluís Hernández)
Fuente: Unicef. ( enlace)
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