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La dejadez retrasa la apertura de las cuevas de Cala Blanca

La portavoz del Grupo Popular en el Consell Insular de Menorca, Salomé Cabrera, ha criticado hoy la frivolidad de la presidenta del Consell Insular de Menorca, Maite Salord, al afirmar que el expediente iniciado por el Partido Popular del proyecto de cuevas de Cala Blanca era un caos, y asegurar que ese caos era debido a la falta de informes de seguridad, cuando en fecha 17 de marzo de 2015 se solicitó dicho informe al que hace referencia la presidenta.

Salomé Cabrera ha desmentido todas las afirmaciones que ha hecho la presidenta Maite Salord, y ha lamentado que el equipo de gobierno utilice el Consell Insular de Menorca como instrumento para hacer política. “Si hubiera sido diligente y hubiera continuado con la tramitación del expediente ahora no hablaríamos de retrasos, es sospechoso que a un mes de unas elecciones, la presidenta salga públicamente a criticar el trabajo del anterior equipo de gobierno sin ninguna base sólida, y mintiendo deliberadamente”.

Ante las graves acusaciones de la presidenta del Consell Insular de Menorca, el Grupo Popular quiere hacer una serie de aclaraciones:

En fecha 17 de marzo de 2015, el equipo de gobierno del Consell Insular de Menorca solicitó al Instituto Geológico y Minero de España que emitiera informes sobre parámetros ambientales y fisicoquímicos, estudio geomorfológico y cartografías de la planta y las secciones transversales en las cuevas de Na Megaré y de S’Aigo, estudio de la fracturación, asesoramiento y control sobre los parámetros medioambientales, y así hasta 10 actividades distintas que engloban todos los informes y estudios de carácter geológico a los que hace referencia la presidenta Maite Salord.

En 2011 el plan para el desarrollo del proyecto de cuevas de Cala Blanca solo contemplaba 175.000 euros, y fue durante el pasado mandato, cuando el equipo de gobierno del Consell Insular de Menorca destinó casi 1 millón de euros a financiar el proyecto, que ni tan siquiera había sido iniciado, a pesar de estar previsto desde 2008 dentro del Plan de Dinamización del Producto Turístico.

En 2012, el Consell Insular de Menorca consigue una prórroga del convenio del Plan de Dinamización del Producto Turístico e inicia los trámites del expediente. De hecho, y a diferencia de las afirmaciones de la presidenta Maite Salord, el Consell Insular de Menorca había perdido la partida presupuestaria del Gobierno central por la falta de ejecución del proyecto.

A partir de ese momento, se inició todo el trabajo que debería haber hecho el anterior equipo de gobierno de PSOE y PSM. Informes geotécnicos, geológicos, de minas, jurídicos, técnicos, patrimonio, ambientales…

Paralelamente se inició la modificación del Plan General de Ordenación Urbana de Ciutadella para incluir las cuevas como elemento susceptible de ser autorizadas. También se iniciaron las reuniones con todos los propietarios del suelo que alberga las cuevas para llegar a un acuerdo y poder desarrollar el proyecto.

Se trataba además de un proyecto de gran complejidad y sin precedentes. Por primera vez en España, se estudió cómo se podían abrir unas cuevas con unas circunstancias muy concretas, el equipo de gobierno del Consell Insular de Menorca trabajó con juristas, registro de la propiedad, notarios…para conseguir una fórmula legal satisfactoria para todos.

En 2015, el proyecto de cuevas de Cala Blanca estaba finalizado y pendiente de revisión. El informe geológico había sido solicitado, por lo que en condiciones normales, el proyecto ya estaría finalizado. Además, el proyecto de segregación estaba listo y solo quedaba pendiente que el Ayuntamiento de Ciutadella lo informara, un paso necesario para poder realizar la compraventa con los propietarios.

“El retraso en la apertura de las cuevas no se debe a que el expediente esté incompleto, es por dejación, falta de impulso de la administración, falta de trabajo y voluntad política,  por no entender que se trata de un proyecto importante para Menorca, que además de ser producto turístico diferenciador, es un elemento dinamizador de la economía de Menorca y de mejora y revalorización de la zona de Cala Blanca, algo largamente demandado”, ha asegurado Cabrera.